Pastor del Cáucaso. Camada M.

Pastor Cáucaso Camada M

Pastor Cáucaso Camada M

Pastor Cáucaso Camada M

“Un buen pastor del cáucaso, es además de lo expuesto en párrafos anteriores (fuerte, con temperamento, territorial, etc.), un perro seguro de si mismo, con un comportamiento equilibrado que actúa en función de los estímulos que recibe. A veces, la relación entre desconfianza y seguridad es inversamente proporcional, es decir, puede ocurrir que a mayor desconfianza, menor seguridad.

Lo normal y deseable, cuando un desconocido se acerca a su zona de influencia, es que el pastor del Cáucaso acuda a la zona para ladrar y disuadir; lo hará de una manera contundente, permaneciendo en su posición, vigilante, con gruñidos o ladridos regulares, hasta que el desconocido abandone la zona, pero con un comportamiento que demuestra seguridad, no de forma exacerbada o descontrolada. Si dicho desconocido entra en su territorio o se le acerca en tono agresor estando fuera de él, debe acometer con la fuerza propia de un ejemplar de su peso y dimensiones y detenerle (morderle).

En cuanto al aspecto morfológico, decir que no siempre más grande es sinónimo de mejor. En el caso de esta raza es indudable que un perro con una alzada de más de 80 cm. a la cruz es impactante y ejerce un claro efecto disuasorio de por sí, aunque personalmente prefiero los ejemplares no excesivamente grandes, cuya estructura sea compacta y les dote de mayor agilidad, lo que se ha dado en llamar perros del tipo “Estrella Roja”. Otra cosa que me gusta decir, es que un Pastor del Cáucaso, además de serlo, debe parecerlo, ya que debido a la gran diversidad morfológica existente, nos encontraremos de todo.

Resumiendo, bajo mi punto de vista, un buen pastor del cáucaso, es un perro fuerte, que responderá con contundencia ante una amenaza real, esté dentro o fuera de su territorio, pero que se comportará de manera equilibrada cuando esa amenaza no exista.

Es irónico el tópico por el que algunas personas defienden la calidad de sus perros en virtud de su gran desconfianza hasta el punto de decir que no se les puede sacar de casa porque sería peligroso. Insisto en que lo peligroso son precisamente estos argumentos y por ello me reafirmo una vez más en el concepto de que: “un buen pastor del cáucaso es un perro fuerte, seguro de si mismo y territorial, que demuestra su acometividad, cuando hay un estímulo que la desata, comportándose de manera equilibrada en circunstancias normales, dentro y fuera de su territorio”.

Fuente: Pastor del Cáucaso.

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